Sobre la escuela
Escuela Internacional Ararat
Ararat — tanto en formato online como presencial — contribuye a elevar el nivel de desarrollo intelectual de sus hijos y de los niños de orfanatos de distintos países.
Con el ajedrez cultivamos en los niños la determinación, la paciencia y el carácter, la voluntad de victoria, la decisión, la sangre fría, la firmeza, la resistencia, el ingenio y la capacidad de asumir riesgos.
Precio ventajoso
Ajedrez en 5 idiomas
Garantía de éxito
Sesiones y torneos online y presenciales gratuitos cada semana en Moscú
Acompañamiento psicológico gratuito cada semana
Programa de enseñanza propio (del campeón del mundo y de Europa) en todas las filiales
Opiniones de nuestros alumnos
Nastia Smirnova
El acompañamiento gratuito de los psicólogos al final de cada mes es muy inspirador y ayuda mucho. Gracias a todos los psicólogos y entrenadores de Ararat. Se lo recomendaremos a nuestros amigos. Es una pena que vivamos lejos de las filiales: mi hijo tenía muchísimas ganas de conocer en persona a sus profesores. También nos ha gustado mucho que los entrenadores a veces se pasen al inglés. ¡Le deseamos a Ararat muchas más filiales!!!!!!!
Anush Avetisyan
Estoy muy agradecida a la Escuela Internacional Ararat. Mi hijo ya lleva 2 años practicando ajedrez y, además de sus progresos en el ajedrez, también ha empezado a dominar con soltura el armenio) Como llevamos años viviendo en Europa, sabemos lo difícil que es conservar en el extranjero la identidad armenia y la lengua materna. Y los entrenadores armenios de Ararat nos ayudan muchísimo en eso) Se lo agradecemos.
William Miller
Muchas gracias por darnos la oportunidad de estudiar en un grupo con niños rusos y armenios. ohhh))) el inglés de los entrenadores, desde luego, no es perfecto))))) a veces todos se reían a carcajadas)))))) pero el resultado en ajedrez es muy bueno: el año pasado incluso fuimos de California a Canadá para un torneo presencial. Fue un día estupendo.
Sobre el nombre de la escuela
Se cree que la aldea de Akori, en la ladera del Ararat, se encuentra en el lugar donde Noé construyó un altar y plantó el primer viñedo, y su nombre se hacía derivar del armenio «él plantó la vid». Se cree también que en la cima de la montaña los caldeos adoraban a las estrellas, y que tres de ellos siguieron la estrella de Belén hasta el lugar de nacimiento de Jesucristo.
El monte Ararat es un lugar sagrado para los armenios. Una leyenda persa llama al Ararat la cuna de la humanidad.
El célebre pintor marinista Iván Aivazovski representó el monte Ararat al menos diez veces. En una exposición en París, cuando le preguntaron si en su obra había paisajes armenios, Aivazovski respondió: «He aquí nuestra Armenia», y condujo a los presentes ante el cuadro «El descenso de Noé del Ararat».
El territorio en el que se encuentra el Ararat pasó de la RSS de Armenia (creada el 29 de noviembre de 1920) a Turquía en virtud de los tratados de Moscú y de Kars de 1921. Cuenta la leyenda que, cuando el Gobierno turco protestó porque en el escudo de la RSS de Armenia figuraba el Ararat, que no forma parte de Armenia, el comisario del pueblo para Asuntos Exteriores, Chicherin, respondió: «En la bandera de Turquía figura una media luna, pero la Luna no forma parte de Turquía».
Nuestras filiales
Tres ciudades en dos continentes — y una sola escuela